DISCIPLINAS AÉREAS

AIRE YOGA

 

Una clase de AIRE YOGA, tiene alrededor de 45 minutos de posturas y 15 minutos de relajación.

 

Trabajaremos desde el columpio, diferentes posturas de YOGA, que realizaremos mucho más fácil y mejor, en ingravidez, os sorprenderéis al realizar posturas que en suelo casi os son imposibles, y veréis como desde el columpio os resultarán más fáciles de realizar.

 

Igualmente trabajaremos dichos ejercicios y posturas mediante la respiración (PRANAYAMA).

 

Empezaremos desde un nivel 0, para ir avanzando en el tiempo, hasta poder alcanzar el nivel 1, y lo mismo hasta el nivel 2, e ir aumentando la intensidad de los ejercicios.

 

Las relajaciones se usan como “terapias de drenaje”, descolgando las piernas en el columpio y más arriba que la cabeza.

 

La idea es descongestionar y tonificar cuerpo y mente durante la clase, de tal forma, que cuando lleguemos a la relajación, ésta sea lo más satisfactoria posible.

En el momento de la relajación, trabajaremos con litoterapia(piedras frías o calientes), y la aromaterapia.

 

En el AIRE YOGA, trabajamos el cuerpo, la respiración, la mente y las emociones.

Trabajaremos las posturas de unas a otras, sin cortes bruscos, como una secuencia que va evolucionando gradualmente, hasta terminar con una relajación profunda (YOGA NIDRA).

 

No esperéis más, y atreveros a entrar en un mundo de sensaciones!!

 


AIRE PILATES

 

Trasladamos el trabajo de suelo de Pilates al columpio. Con variaciones adecuadas al columpio, pero con los mismos beneficios.

 

Sería recomendable que antes de empezar con estas clases, hayáis hecho alguna vez Pilates Suelo, por que es importante controlar todos los principios del Pilates antes de subirnos al columpio.

 

Tenemos que conocer los principios básicos del Pilates que son:

  • Alineamiento: en cada ejercicio es muy importante mantener siempre la columna vertebral en una posición idónea. Todo el cuerpo tiene que estar alienado de forma correcta, para no tener lesiones.
  • Centralización: La base fundamental del Pilates. El control del cuerpo parte de una zona denominada “el centro del poder”, formada por los abdominales, la base de la espalda y los glúteos
  • Concentración: En Pilates no se deja nada al azar, por ello la respiración debe ser controlada por nuestra mente para que respiración y movimiento se produzcan a la par, de ahí que sea tan importante la concentración.
  • Control: Los movimientos deben realizarse de forma lenta y controlada, de nada nos sirven los movimientos bruscos y rápidos. Por medio del control, lograremos realizar los movimientos precisos, y correctos.
  • Fluidez: Tenemos que conseguir realizar los movimientos con armonía, es decir, que la respiración, el movimiento y el “centro del poder”, trabajen al unísono, sin parones, ni movimientos demasiado bruscos, encadenando un ejercicio y otro, con fluidez.
  • Precisión: Hay que cuidar mucho las posturas, ya que si hacemos un movimiento o un ejercicio sin la máxima precisión corremos el riesgo de lesionarnos. Es mejor hacer un ejercicio completo de principio al fin perfecto, que cien ejercicios sin ningún tipo de control.
  • Respiración: Nos sirve para obtener una mayor capacidad pulmonar y una mejor circulación de la sangre. Imprescindible para un trabajo completo y adecuado.

 

Por eso es importante haber practicado Pilates antes de subirnos al columpio.

Realizar las diferentes posturas desde el columpio, en ingravidez, da un plus al trabajo del Pilates, de por sí muy eficaz.